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Reflexología o Reflexoterapia podal, masaje de pies terapéutico y antiestrés

Reflexologia podal en Barcelona y L'Hospitalet

Si sufres con frecuencia de

  • estrés o tensiones,
  • o algún tipo de dolor de espalda o de cabeza,
  • o te cuesta conciliar el sueño o no duermes bien y te levantas cansado,
  • o coges resfriados con frecuencia,
  • o tienes mala circulación
  • o bien sufres de algún otro malestar físico o emocional…

seguro que aún no conoces la Reflexología podal ya que este masaje terapéutico en los pies proporciona alivio a todos los problemas mencionados y muchos otros.

Reflexoterapia podal en Hospitalet y Barcelona 2La Reflexoterapia podal es una técnica milenaria y sus beneficios están totalmente comprobados. En los pies hay reflejos de todas las partes de nuestro cuerpo y con un masaje profundo se ayuda a reequilibrar los diferentes órganos y sistemas del cuerpo.

Gracias a mi experiencia de más de 15 años como Reflexóloga

y mi habilidad manual ofrezco masajes reflexológicos de alta calidad.

No espero que me creas, lo puedes comprobar por tí mismo.

Una sesión en consulta

de REFLEXOTERAPIA podal

por solo 25 €

en abril 2014

 

*Posibilidad a domicilio con suplemento

 

Para más información:

Eva María

610 98 74 89

http://masajesyterapiaseva.com

Así ha sido mi última sesión y así lo cuento

sesiones de masaje creativas e intuitivas que renuevan cuerpo y almaEn el momento de hechar la llave por dentro, hace solo un rato, mi alma dejó de reprimir el llanto de la alegría y el agradecimiento profundo que he sentido durante todo el viaje de regreso a casa.

Ha sido una sesión, en apariencia igual que otras, aunque, en realidad, no he hecho dos sesiones iguales.

Hoy llegué antes que Ernersto, mi cliente, al centro multidisciplinar donde quedamos todos los miércoles a las 20:15h. Sé que es una cita sagrada para ambos.

Hoy estaban los sillones al revés que de costumbre y, como no son iguales (el que yo utilizo es más bajo para mayor comodidad de ambos), hoy cambiamos posiciones, él se sentó frente a mí en el lugar que yo solía ocupar, eso sí con su sillón, y yo con el mío en su lugar.

Ernesto llegó puntual como siempre y también un poco más serio de lo habitual. Saludó cortésmente a la anfitriona del centro, Elena, una mujer que encarna la amabilidad en persona, incluso hoy a pesar de no encontrarse del todo bien. Después se sentó sin dilación en su sillón con cierta sorpresa por el cambio de posición y, a la vez, mostrando su aprobación. Se descalzó el pie derecho y lo posó sobre la toalla blanca que cubría mis piernas.Vió en la mesita blanca, a su derecha esta vez, la fuente de la música que le permite abstraerse aún más del entorno y viajar a su propio mundo interno.

Antes de que se colocara el segundo auricular le pregunté: Cóm estàs? Entonces cambió su dinámica y decidió compartir su enfado por la injusticia que estaba sufriendo a nivel profesional. Mientras le masajeaba cada punto del pie derecho, nos contó a mí y a Elena, que todavía seguía por allí cerca, el problema en el se ha visto envuelto gracias a la ineptitud de ciertos funcionarios y de la administración pública. Tanto Elena como yo quedamos sorprendidas de que la administración pública funcione de una forma tan irresponsable y tan poco profesional causando graves perjuicios a ciudadanos cien por cien correctos y responsables. El mundo funciona al revés. En vez de ayudar a los ciudadanos, parece que nos pongan más y más zancadillas y obstáculos. En fin…

Me apenaba que Ernesto estuviera sufriendo. No es nada justo. Cuando acabó de contárnoslo, se puso los auriculares con cierta impaciencia, me lanzó un “Bona nit” y cerró los ojos. Sentí su impaciencia por desconectar del exterior para poder disfrutar de su masaje de pies, o quizás del viaje interno que realiza durante la sesión. Cuando se metió en su mundo, me quedé ‘sola’ con su pie y pude ir concentrándome más y más en él.

Aunque he hecho tantos masajes de pies terapeúticos en mi vida (en realidad se conocen por el nombre de Reflexoterapia podal) y me gusta tanto hacerlos que podría hacer un buen masaje reflexológico incluso en una discoteca pero, la verdad, preferiría no hacerlo allí. ¡Qué cosas se me ocurren hoy!

Hoy el centro estaba especialmente silencioso, lo cual era de agradecer.

Poco después pasé a masajear su pie izquierdo, cada vez más concentrada en cada zona clave de su pie y menos en la historia rocambolesca y terrible que nos había contado al inicio. Aunque, en realidad, su experiencia dolorosa me llenó el corazón de compasión y, de alguna manera, me reté a mí misma a hacerlo mejor que nunca para que Ernesto pudiera relajarse, desconectar, disfrutar y reconectar con su esencia a través de sus viajes semioníricos. Hoy era un reto más difícil, lo que otros días era algo normal.

Después de otros veinte minutos aproximadamente volví a coger el pie derecho que reposaba esperando en un pequeño taburete blanco de plástico de Ikea, envuelto en una mantita blanca para que se sintiera protegido, calentito y a gustito. Con ambos pies sobre mis muslos empecé a dejarme llevar por la inspiración del momento presente. Yo no decido que voy a hacer, me abro al vacío, no sé que haré pero mis manos sí. Se mueven como si no me necesitaran, como si supieran exactamente que necesitan esos pies sensibles, como si supieran que necesita Ernesto en cada instante.

Como si de una meditación trascendental se tratara, conecto profundamente con el aquí y el ahora, no existe nada más que este momento. Cada instante es pura plenitud. ¿Es un simple masaje? o ¿es un baile de unas manos sobre unos pies? o ¿es el mismo universo que fluye a través de mis manos para dar consuelo y amor a otro ser sensible a través de sus pies? ¡Lo doy todo, yo soy el universo, yo soy el amor, yo soy la magía y mis manos solo expresan lo que soy! ¡Se me escapó otro ramalazo poético!

Necesito un reloj a mi lado que me recuerde los límites temporales establecidos porque, si por mí fuera, podría estar horas en ese estado de éxtasis creativo-terapeútico. Y por lo que me consta, Ernesto también.

Hoy le regalé tanto a él como a mí unos minutos más, sentía que lo necesitaba después de un día tan duro. Finalmente tuve que encontrar la forma de acabar y, al envolver sus pies con la toalla, Ernesto percibió que ya había acabado el masaje y medio abrió los ojillos para enviarme un beso como gesto de agradecimiento. También me contó parte de uno de los sueños que había vivido durante la sesión. Había desconectado totalmente y había conseguido vivir otro de sus viajes en ese estado límite entre el sueño y la vigília que le renuevan completamente.

Me sentí profundamente realizada. ¡¡¡Lo había conseguido!!!

Sostuve sus pies con cuidado, me levanté y los dejé reposando en el borde del sofá envueltos en la toalla blanca. Fui a lavarme las manos. Al volver ya se había colocado los calcetines y zapatos.

  • Estic contenta que t’hagis pogut relaxat – li vaig dir.

  • El mérit es teu – em va respondre totalment convençut.

  • Es un plaer per a mi – li vaig fer saber.

  • El plaer es meu – em va contestar amb un lleuger somriure d’agraïment.

Parece que yo doy y él recibe, pero yo siento que también recibo mucho. Y no me refiero ahora a la parte económica que también valoro ¡claro! No. Me refiero a la oportunidad que se me ofrece de poder vivir una experiencia trascendente, mágica, creativa y muy nutritiva a través del masaje sensible y creativo que le ofrezco; gracias a que Ernesto me lo empezó a sugerir hace meses y yo he ido entregándome, experimentando y profundizando en cada sesión. Y como él dice, cada sesión es diferente y única. Siempre se despide muy satisfecho y esto es lo mejor que me puede pasar.

Esta última sesión, en especial, me ha recordado lo afortunada que soy de poder ofrecer mi don para el masaje intuitivo y creativo para ayudar a los demás a sentirse mucho mejor, mientras yo también disfruto intensamente.

Esta sensación de agradecimiento me ha acompañado internamente durante el viaje de regreso pero, ya en casa, no pude seguir manteniendo la cara de ‘poker’ que solemos llevar la mayoría en la calle y el llanto del agradecimiento y la alegría profunda inundó mi cara de emoción.

¡GRACIAS ERNESTO POR CONFIAR EN MÍ Y PERMITIRME ESTAS EXPERIENCIAS ÚNICAS Y MÁGICAS DE MASAJE PODAL CREATIVO E INTUITIVO!

¡GRACIAS AL UNIVERSO POR ESTE DON Y POR PERMITIRME USARLO AL SERVICIO DE LAS PERSONAS SENSIBLES QUE LO NECESITAN Y APRECIAN!

¡GRACIAS DE CORAZÓN!

Eva María Segovia

http://masajesyterapiaseva.com